Justicia para Zahra Boudkour

Zahra Boudkour es una joven de 22 años que sufre las consecuencias de un encarcelamiento injusto y un trato aberrante y vejatorio en una prisión marroquí. Fue apaleada y humillada en la comisaría de la turística plaza Jama Fna, la pequeña Guantánamo, según sus propias palabras. Es la presa política más joven de Marruecos. Su caso es tan desconocido en Europa como su valentía.

Si alguno de vosotros conoce alguna página donde estén recogiendo firmas para su liberación ruego me la haga llegar para colgarla aquí.

Más de lo mismo

Ojalá y un día pueda dejar de hablar de este tema, porque el blog se me pone cabezón y aburrido, pero no me queda otra. Porque soy mujer y porque tengo dos dedos de frente no puedo callar y porque quiero sentarme en mi terraza a cenar con David sin escuchar a la hija de mis vecinos llorar… por favor, papá, déjala ya…
Este es mi blog y aquí digo lo que me da la gana y me dejo rebosar de cabreo, relamiéndome en mi impotencia, poniéndome todo lo pesada que me tenga que poner porque no basta una entrada ni dos ni cien. Por desgracia no bastarán mil y ni yo ni mi hijo veremos un mundo por fin libre de violencia contra las mujeres.
La hemos jodido con el karma y su puta madre que no me dejan desearle a mi vecino que por cada una de las veces que levantó su mano ayer contra ella le caigan siete años de desgracias, maldita sea yo por ser civil y cabal y contentarme con llamar a una policía que no se digno en responder si quiera al teléfono en lugar de subir al tercero y con un palo darle lo que él dio. Cansada, harta, jodida, insultada como mujer me siento al ver desde mi terraza a una señora que en el salón de su casa no piensa en su hija si no en sí misma y en su propio miedo y deja que la apaleen para que unos ojos inocentes de tres años, enjugados en lágrimas, aprendan bien que el destino de aquellas que nacimos con un útero es aquel de procrear, sufrir y callar. Qué vuelen los insultos y los gritos, qué nadie venga a socorrer a esa hija de dos subnormales asfixiados de asco por ellos mismos. Porque anoche eran dos, ella y él, como tantas veces. Estoy cansada de victimizar a las mujeres maltratadas, nosotras somos las únicas capaces de parar esto, no serán ellos, eso es seguro, ni políticos, ni policía, ni maridos armados con cuchillos, sólo nosotras.

España no es mejor que Marruecos, es que allí las mujeres se maquillan los moretones con base de Margaret Astor, que aquí cuesta muy cara, y además Zapatero ha hecho una ley que dice que está feo pegar a las mujeres. Por eso los españoles cierran las puertas de las ventanas, para que los vecinos no vean las hostias desde las terrazas. Pero también por eso ellas no gritan, para que, de enterarse el personal, sea ya cuando no hay remedio, en el tanatorio.

El número de mujeres muertas a causa de maltrato en Europa es infinitamente más alto que en Marruecos. Hagan sus reflexiones.

Vuelvo a aprender a escribir

El enganche está al principio, hay algo en el mecanismo primero de las cosas que me gusta o no me gusta. Como la primera vez que respiré con conciencia de lo que hacía, en una tarde de principios de verano, a mis 14 años, en mi primera clase de canto. El aire entró en mi cuerpo hinchó mis pulmones y volvió a salir, como tantas otras veces. Pero ese día alguien estaba delante de mí para hacer que me diese cuenta.

A mí me enseñó a escribir sor Feliciana, una monja de mi pueblo que resultó ser una buena maestra. El mecanismo me fascinó y me recuerdo en el asiento trasero del coche de mi padre leyendo todos los letreros que se cruzaban con mi mirada: Ultramarinos Manolo, peluquería de señoras, se vende coche… quería aprender a leer y escribir rápido y un año y medio más tarde ya tenía clarísimo que de mayor iba a ser escritora. No me abandonó nunca esa vocación aunque sí que se cruzó la música de por medio, a los 14, ya lo he dicho antes.

Esta semana he empezado a escribir por primera vez siendo remunerada por ello. Que mi relación con el dinero es tormentosa no hace falta que lo diga, quien lee este blog se habrá percatado. Vivo en el limbo de una adolescencia perpetua que no logra comprender que el sentido práctico no es un extra como la loncha de queso en un whopper. Me repugna tenerlo y me angustia su carencia. Por eso estos artículos pagados marcan un antes y un después en mi vida de escritora. Es raro, sentarse ante el ordenador y realizar el que ha sido el gesto más libre que he realizado siempre con la pregunta de ¿Lo estaré haciendo bien? rondando mi cabeza. Digo raro, no malo, porque en cualquier caso no hay dramas, pagan tan bien los artículos que si escucháis que me quejo podéis hacer huelga de lectura. Ahora que he instalado el contador de visitas me dolerá muchísimo.

Estreno de Tenor o no tenor

El público rugía… os lo juro. No he vivido una cosa así en mi vida. África es joven y tiene energía pa tres continentes. Dios de mi vida y Alá de mis entrañas, esa Mayca saliendo a ese escenario con su traje de chaqueta negro y cantándose una zarzuela. Eso era cuestión de estar allí, no os lo puedo explicar. La gente al primer gorgorito que empieza a cantar con ella… pero a cantar como cantantes de ópera… un auditorio entero. Yo decía entre bambalinas, una de dos… o la matan o la sacan a hombros. Y cuando empecemos con el rollo bollo a bailarnos nuestro tango y a desnudarnos aquí nos linchan. Fijo. No nos olvidemos de que en Marruecos la homosexualidad es delito. Pero no, no ocurrió nada, cantamos y tocamos, como pudimos, y el público terminó el espectáculo que es lo mejor que le puede pasar a una artista, que el público diga la última, que le dé el sentido que prefiera, que lo lea, que lo interprete. Vinimos con nuestra lectura, la expusimos y ellos se quedaron con lo que creyeron más oportuno: disfrutar de dos mujeres que se visten de hombre, se pasean de forma sensual por un escenario, se quitan algo de ropa (nos quitamos tan sólo las camisas y nos quedamos en top pero eso para ellos fue como un desnudo integral). El tema de la homosexualidad fue bien recibido, aplaudido y según palabras textuales de David la conclusión final fue: Chicas, no habéis puesto tan cachondo a un auditorio en vuestras vidas.

Por cierto Mayca y Pájaro estuvieron sublimes. Me siento muy afortunada por poder trabajar con ellos. A ver cómo va esta noche, tenemos la segunda función.

¿Qué hay detrás de un burka?

¿Qué hay detrás de un burka? Y sobre todo ¿Qué hay detrás de una ley que lo prohíbe?

Muchas de mis vecinas casadas utilizan burka, la mayoría Hiyab (velo que cubre cuello, cabello y orejas) y algunas no visten con ningún tipo de velo. Después de haber tratado a esas mujeres, de haber tenido el privilegio de conocer su mundo, me atrevería a decir que el velo es lo de menos. Dividir a la población femenina entre las que llevan o no llevan velo es tan estúpido como clasificarlas por su color de ojos. Me pregunto por qué una ley de abolición del burka en lugar de una ley de protección de la mujer maltratada de una manera más general. Francia cuenta con una de las tasas de feminicidio más altas de Europa, más incluso que la de España, si no me equivoco. Las mujeres asesinadas son de todas las religiones. Muchas de ellas, las católicas, se casaron con un vestido blanco que significaba virginidad y que llevaba una cola blanca para ir limpiando los pasos femeninos que siembran mala fortuna. Al llegar al altar las casó un párroco que en ningún caso podría ser párroca a pesar de que en muchos países (España uno de ellos) cobran un sueldo que en parte sale de la Hacienda Pública.

Puestos a prohibir símbolos y acciones machistas acabemos de una vez por todas con la depilación a la cera, las ingles brasileñas, los modelos femeninos estilizados que aparecen en las televisiones públicas, los zapatos de tacón de aguja que visten las presentadoras de estas mismas cadenas, etc, etc, etc…

La ley de prohibición del burka me parece machista, xenófoba y paternalista. Machista porque se obliga una vez más a las mujeres a hacer o no hacer, sin tener en cuenta que podemos escoger por nosotras mismas. Xenófoba porque se abole un símbolo machista musulmán en detrimento y defensa de los cristianos y/o occidentales que siguen siendo intocables. Y paternalista porque trata a mujeres y a musulmanas/es como si fuesen incapaces de organizarse ellos/as solos/as.

Francia sigue siendo colonial.

A pesar de todo

Aquello de lo dejo lo he dicho en más de una ocasión, lo reconozco, pero fueron momentos de cabreo o tristeza (o de ambas cosas juntas) muy extremos. También el cansancio aprieta a veces y le entran ganas a una de mandarlo todo a tomar por saco, pillar un curro en una oficina y trabajar de 8 a 2, sueldo fijo y emociones asfixiadas, pero con la tranquilidad que da el saber que estamos haciendo lo que nos ordenan. En cualquier caso, conste que si no lo he dejado ya no ha sido por miedo a tirar tantos años de esfuerzo y estudio a la basura. Me he rehecho tantas veces que una más daría igual. Es que creo que me seguiría cabreando y poniendo triste igual así que pa qué.

Cada vez que piso un teatro, cada camerino que habito, cada traje de noche que me viste, cada nota que entono la vivo como si fuera la última de tan intensa. Si me paro a pensarlo sé que es ridículo, llevo ganándomela vida con esto desde hace más de 10 años ¿Por qué deberían cambiar las cosas? Pero no puedo evitarlo. Sé que soy una privilegiada y cada día, al caer el telón, estoy dispuesta a ceder mi puesto. Ya lo he disfrutado bastante, no es justo, le toca a otra. En cambio, milagrosamente, la noche después el escenario es mío otra vez…

Y es que a pesar de todo creo que esta profesión me tiene enganchada.

A la atención de los empresarios de espectáculos marroquíes

Muy Srs. Míos,
Empiezan ustedes a darme miedo, porque cada día son más y parece que se reprodujesen como los conejos. Suelen venir de Europa con unos durillos ahorrados y se hacen millonarios invirtiendo en este país que se malvende de pura hambruna. Primero unas acciones en telecomunicaciones, después un hotelito aquí, una extorsión allá, una especulación hecha con gracia… y a descasar, ya pueden los señores dedicarse al sueño que siempre acariciaron: el mundo del espectáculo. Pero en serio, créanme, la dirección artística es una cosa y otra muy distinta estar podrido de dinero y venir aquí, al que probablemente sea el culo de Europa (yo no lo niego), a volver locos/as a bailarines, cantantes y acróbatas. Tienen ustedes muy poca capacidad creativa, no les miento cuando les digo que el kitsch ya pasó de moda.

No me obliguen por dios, no me hagan desearles ingratas impotencias y forúnculos en desafortunados lugares de su anatomía, inventar deshonrosas profesiones a sus progenitores, enviarles males de ojos, maldiciones, blasfemias y condenas varias. No lo hagan porque si resulta que los indios tienen razón y la rueda del karma gira para todos/as se me va a volver para atrás y me van a faltar reencarnaciones para subsanar los daños.

Por cierto, regla número uno de las ciencias empresariales y del puto capitalismo que tanto ustedes defienden: si una función se anula por falta de público a la plantilla hay que pagarle, por eso son ustedes los que más ganan, porque son los que arriesgan, si arriesgamos todos/as entonces todos/as somos empresarios/as y el asunto se convierten una cosa que se llama cooperativa. Pero no digamos esas palabras que se ponen ustedes nerviositos.

Por cierto… a quien pueda interesar, mi exjefe no hace más que llamarme rogando clemencia …sisepudra.

Rodaje de "Mighiss"

Con Javier Rey y la verdadera estrella de la
película: Assia, la hija de Jamal Belmajdoub, el director.
Siempre andaba correteando por el plató.

La actriz Mélida Molina
preparándose para el rodaje.

Juanma Rodriguez en los ensayos.

Uno de los paisajes de
los que pudimos disfrutar.

Os escribo a la antigua, con boli y libreta, desde el hotel de Fez donde aun estoy. Esta madrugada acabé mi trabajo en el rodaje de la película Mighiss .
A veces el tiempo se vuelve de minutos de oro y aunque en apariencia los segundos pasen igual que siempre, dentro de nosotros corren de otra forma porque van construyendo historia. Ocurre a veces. Lo de después puede ser o un bajón a las profundidades más oscuras y tenebrosas o un estado adolescente de esperanza en la vida. Esperemos que me de lo segundo.
Todo ha sido fantástico. De película, nunca mejor dicho. He participado en un proyecto donde aproximadamente un centenar de personas (que se dice pronto) ha ido salvando adversidades una tras otra con un solo arma: el entusiasmo. Hemos rodado en las montañas, entre aldeas bereberes en un paraje impresionante al que se accedía tras 2h y media en coche desde Fez (los últimos 45 minutos por un camino sin asfaltar). El “camerino” era una pequeña escuela situada cerca de una de las aldeas, no teníamos agua corriente, el sol abrasador nos ha achicharrado la piel a todos y el catering era a base de bocadillos. El presupuesto no daba para más. Pero el cielo, cuando rodábamos por la noche, estaba repletito de estrellas y me he reído tanto que llevo agujetas en el estómago. El encuentro con colegas españoles ha sido crucial. Me iba haciendo falta una ración de humor nacional. Gracias Juanma y Javi, si leéis esto, por haberos encargado tan concienzudamente de la guasa y el buen rollo en las eternas horas de espera.
Poco a poco iré contando todo lo que ha ido ocurriendo estos días, da para varios posts. Para que vayáis abriendo boca os cuelgo algunas fotillos del rodaje.