Proyecto nuevo

Qué ilusión, proyecto nuevo… y otra vez con mi Pájaro. Me voy a Sevilla a grabar con él. En cuanto el material esté listo lo cuelgo en Youtube. Yo por lo pronto, independientemente de lo que salga de este nuevo experimento, el jueves después de la grabación me voy a dar un homenaje con mi pianista, mi marío y quien se quiera apuntar. Resulta que se graba en un teatrito del Aljarafe y dicen que por allí hay muy buena carne asada ¿Vosotros sabéis lo difícil que es encontrar aquí en Marrakech un secreto Ibérico? Vamos, que me tengo que desquitar de todos estos meses cuidando el colesterol.

Y por si todo esto fuera poco aún tengo todos los regalos de los Reyes Magos esperándome en casa de mi mami ¡Ajá! Y vosotros ya lo habéis estrenado todo…
En fin, a vuestra salud… me voy a disfrutar.

Sobre la situación de la mujer en Marrakech en general y sobre la de las putas en particular

El tema en cuestión daría para un blog entero, de manera que he decidido dedicarle un post algo más largo de lo normal.
Para hablar de prostitución (femenina) debemos hablar de la situación general de las mujeres en Marruecos. El analfabetismo, la falta de formación profesional, la pobreza, las diferencias salariares, el machismo en general, la actitud de Europa y una moudounana (ley de la mujer) completamente injusta, hace que un sector femenino se vea a menudo empujado sin más opciones a dedicarse a la prostitución, actividad, por otro lado, perseguida por la ley, detonante de un absoluto rechazo social y sometido en la mayoría de los casos, a la ley de las redes mafiosas y al chantaje policial sistematizado.
Cuando una mujer se divorcia en Marruecos tiene derecho a una pensión (mínima y ridícula) sólo si ha hecho la separación de bienes. Los/as hijos/as pasan automáticamente a su cargo y por si esta situación fuera ya poco difícil de sobrellevar, la mujer deberá enfrentarse a un fuerte rechazo social. Además muy frecuentemente viene repudiada por la familia. En el caso de contar con una formación profesional (cosa bastante inusual, aunque bien es cierto que cada vez son más las jóvenes que estudian) la mujer podrá acceder a un puesto de trabajo más o menos digno (el sueldo medio en Marruecos es de 390 euros mensuales). Si carece de formación entonces puede hacer cuatro cosas:
1. Mendigar.
2. Volverse a casar (en muchos casos esta opción significa tener que abandonar a los hijos del primer matrimonio en un orfanato).
3. Trabajar de limpiadora por sueldos que apenas llegan a los 200 € mensuales.
4. Prostituirse.

Mola ¿no? Me voy a centrar en los puntos 3 y 4 porque son en esos dos donde los/as europeos/as participamos:

Empleadas de hogar: ¿Habéis escuchado alguna vez la expresión cateto jarto pan? Pues define a la perfección a una gran parte de la población francesa y española residente en Marruecos. Son europeos que se dedican a hacer aquí lo que no se pueden permitir en su continente de origen porque allí es más caro o ilegal. Me encanta ver lo políticamente incorrecta que me estoy volviendo, cada vez estoy más bruta. Pues eso, las señoras se hacen la cirugía (para así tener un culo caro y una cara de culo), y los señores juegan al golf, tienen chofer y se van de putas. A todos ellos les limpian las casas mujeres marroquíes a cambio de sueldos verdaderamente vergonzosos y en muchísimas ocasiones ni siquiera los irrisorios derechos laborales dictados por la ley marroquí vienen respetados.
Prostitutas: La clientela de las prostitutas en Marruecos es muy variada: europeos, marroquíes, casados, solteros, religiosos, ateos, viejos, jóvenes… Incluso pobres y ricos ya que la mal llamada prostitución de lujo en Marrakech no es tan elitista como su nombre puede indicar. En esta ciudad todo lleva un nombre que despista y las putas también. Las chicas de M. (local de moda del centro) viven bien, pero nada más, tienen un apartamento pequeño y coqueto y sus hijos no pasan hambre, para de contar. El empresario de M. en cambio es millonario, como el empresario de T. o el de B. (casi todos europeos… un día que me coja con los cables cruzados me voy a dejar de iniciales y entonces se va a cagar la burra). También hay estupendos beneficios para los hoteles de lujo (esos sí que son de lujo), para la policía, que siempre saca tajada, para los taxistas y, en general, para toda la sociedad que, por la mañana, parece no acordarse de lo que ocurrió en las calles de Marrakech la noche anterior, y niegan a las putas el saludo, el acceso a las peluquerías de las señoras respetables, etc. También la cosa es conveniente para los turistas, por supuesto. El españolito de a pie, en lugar de aprovechar su estancia en Marruecos para ayudar a esas mujeres o para traer ayuda humanitaria o para realizar cualquier gesto solidario por pequeño que sea, se divierten aprendiendo el arte del regateo ahorrándose así unas monedas en el servicio sexual que se solicite. Los precios van de los 12 a los 50 euros. De ahí descuenta el bakshish (soborno policial) y lo que se lleva el chulo o el empresario… vamos, que el polvo le sale caro sobre todo a la chica. Las enfermedades de transmisión sexual son un ir y venir. Ellas lo saben pero no siempre están en situación de poder exigir protección. La doctora A. R., que trabaja para una asociación de prevención del SIDA, hablando del contagio al que se exponen las prostitutas cada día en Marrakech, me dijo una frase que creo es una buena manera de terminar este post: ¡Dios mío! ¡Lo que una mujer se debe dejar hacer en este país para poder salir adelante!

Gracias Emiliano, Patricia, Pablo, Manuel, Nati, Fernando, Montse, Sara, Begoña, Jaime y María

¡Hoy cerramos y celebramos la primera recogida de ayuda del año! Eso sí, no sin antes agradecer la entrega a todos los que habéis colaborado.
A medida que esta iniciativa solidaria, prácticamente doméstica, va yendo adelante, me voy convenciendo de dos máximas: la primera, que este mundo tiene demasiados problemas como para que yo vaya a verlo arreglado antes de irme al otro y, la segunda, que a pesar de ello cada pequeño gesto, si está realizado en la dirección correcta, supone en sí un motivo para creer que éste es un planeta bello en el que vale la pena estar.
Os informo un poco sobre la repartición de las cosas y los fondos:
-ROPA, ZAPATOS Y BIBERONES: Se donarán a dos familias y al orfanato de I. El fin de semana entregaremos todo personalmente con la ayuda de Amanda.
-MATERIAL ESCOLAR: Se le dará uso en el taller de Teatro y Música que imparto en el orfanato D.T. Si a final del curso sobran rotuladores, libretas o lo que sea, los dejaremos allí.
-EL DINERITO: Se comprará queso y pañuelos de papel para el orfanato de I. a excepción de la aportación de Begoña que será gestionada por el orfanato directamente.
-LOS CARAMELOS: Los dejé en D.T. el miércoles pasado.
Os recuerdo que el orfanato I. es el de los pequeños (de 0 a 6 años, aunque también hay algún chico mayor con retraso) mientras que el de D.T. es el de los más mayores (de 7 a edad universitaria).
Un agradecimiento personal a Jaime y a María, ellos saben por qué.

Y con esto y un bizcocho cerramos la primera recogida del 2010 y… ¡Abrimos la siguiente! A los que tengáis previsto visitar Marrakech, seáis conocidos o desconocidos, ya sabéis que poniéndoos en contacto con nosotros podréis hacer llegar ayuda humanitaria a varios centros de acogida de menores. Para cualquier consulta no dudéis en escribirme.

Un saludo y gracias de nuevo a todos.

Otra tarde en el centro de acogida D.T.

Hoy nos hemos pintado caritas en las palmas de las manos y los dedos eran los pelos. Creo que los/as niños/as son los/as mejores artistas plásticos que existen. Es impresionante la expresividad que han conseguido con estas sencillas marionetas de mano. Nos hemos divertido muchísimo. Una sábana estirada ha hecho las veces de teatrillo de títeres y ellos mismos han inventado el guión. Han demostrado una capacidad enorme para dramatizar cambiando las voces y se han reído un montón que, a fin de cuentas, es mi objetivo principal.
Después de la clase he visto a F. Cada día que voy allí hay una parte de mí que quiere huir rapidito, para no encontrársela. La otra parte sin embargo está deseando abrazarla. Soy muy consciente de las dificultades a las que vamos a enfrentarnos tanto si la adopción va a delante como si no. Ahora nos separa una montaña de documentos, burocracia y más burocracia, mi corazón hacia adelante y mi razón hacia atrás, huyendo por los jardines de D.T. hacia la puerta. ¿Se puede frenar el amor? Tú ya la has adoptado me dice David, y tiene razón. Intento imaginarme el futuro y pienso que caben sólo dos posibilidades: que F. llegue a ser mi hija (su habitación, su ropa en el armario junto a la de Iván…) o que no. Pero F nunca será un recuerdo para mí, una hija que no tuve, ni un aborto, ni un proyecto inacabado. Yo ya la he adoptado, David tiene razón. Si las cosas no salen como deben yo seré entonces una especie de madre platónica y F mi hija en las ideas, para siempre.
Me ha dado por rezar… a estas alturas, lo que es la vida. To se pega, que dicen en mi tierra. Y es que cuando me voy a dormir y me paro a pensar en todo lo que hago durante el día para intentar que mi vida lleve el rumbo que me gustaría, entonces me acuerdo de Lennon: La vida es lo que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo planes. Pero es que, Johnny, hay cosas que no puedo, bajo ningún concepto, dejárselas al azar, por eso últimamente le doy la vara a Alá.
Nunca he deseado nada con más fuerza.
He hablado con Mme. T., si la niña necesita cualquier cosa hágamelo saber, claro que necesita, todas necesitan, hacen falta zapatos y bragas con urgencia. Pero yo no puedo llevar un par de zapatos a F porque no tengo dinero para comprar 50 pares más para sus compañeras.
F sonríe y su sonrisa brilla de una manera especial porque es una sonrisa nueva, recién estrenada. Ha sabido que le vamos a traer sus nuevas gafas ¿Son bonitas? Preciosas, ya verás, vas a estar guapísima.

Consejos para no convertirse en un turista ceporro en Marrakech

Si tenéis pensado visitar Marrakech quizás os interese saber que, a pesar de que el boom turístico ha significado un gran cambio para la economía de la ciudad, cada vez son más las diferencias económicas entre clases. Las situaciones de injusticias sociales son, en gran medida, hijas del impacto de un turismo que parece no querer ver lo que está ocurriendo. Os dejo una serie de consejos básicos para que vuestra visita sea lo más positiva posible:
-TURISMO SEXUAL. A este asunto me gustaría dedicarle un artículo aparte porque el tema realmente lo merece. Resumiendo mucho os comento sólo un par de cositas importantísimas. La primera y principal: el uso del preservativo es imprescindible tanto si pagáis como si no pagáis por el sexo. África es uno de los continentes más castigados por la plaga, así que ojo. En segundo lugar: no os dejéis engañar por los nombres. En Marrakech se llama prostitución de lujo a una prostitución sometida a las reglas de las mafias y de la policía corrupta donde los beneficios van a parar a los intermediarios y los riegos a las putas y a los chaperos. Más adelante escribiré sobre ello detalladamente.
-DERROCHE DE AGUA. No frecuentéis lugares donde se derrocha el agua (campos de golf, piscinas poco aprovechadas a las que no tengan acceso más que una élite) y ahorrad en vuestras duchas y aseo personal en general. La población turística consume 12 veces más agua que la residente en Marrakech. La sequía hace que el agua aquí sea infinitamente más valiosa que en Europa.
-LAS LIMOSNAS. Son un arma de doble filo. Si se trata de menores es preferible que les deis comida, ropa o material escolar porque en muchos casos los/as padres/madres los utilizan para recaudar dinero. Estos críos/as vagan todo el día por la calle y no son escolarizados/as porque a corto plazo salen más rentables como pedigüeños. Si se trata de ancianos/as o adultos/as enfermos la cosa es diferente. En Marruecos casi no hay ayudas estatales para pagar pensiones y esa gente depende de la generosidad de los demás.
-LAS PROPINAS. El sueldo mínimo legal en Marruecos es de 190 € mensuales. Del ilegal ni hablamos. De las situaciones de explotación, acoso, sexismo y maltrato laboral tampoco vamos a hablar. No os engañéis: si una habitación en un hotel de lujo sale tan baratita, si los vuelos están tirados de precio, es porque alguien se está aprovechando de alguien. Dejad buenas propinas, aquí hay familias enteras que viven de ellas.
-ELECCIÓN DEL HOTEL. A este asunto también le dedicaré otro artículo porque es demasiado complicado y extenso. Por ahora sólo una pequeña máxima para que huyáis de los peores sitios: a mayor lujo, mayor explotación. De todas maneras también entre los baratitos hay de todo.

-ACCIÓN SOCIAL. Existen muchísimas asociaciones en la ciudad a las que podéis dirigiros para hacer aportaciones económicas, llevar ropa o medicinas o, simplemente, pasar una mañana trabajando activamente con ellos. Si queréis información más amplia sobre dónde dirigiros, por favor no dudéis en poneos en contacto conmigo.

Sobre la propiedad de la tierra y la palabra

En el patio del colegio, mi amiga Reme y yo escondíamos algo a lado de un árbol. No importaba qué, había que enterrar allí un objeto cualquiera y no decírselo a nadie. Al día después volvíamos y encontrábamos el capuchón de bolígrafo, la ramita de jacaranda o la piedra que habíamos enterrado exactamente en el mismo lugar. Entonces una alegría infinita nos invadía, reíamos y decíamos qué bien, siempre que queramos podremos enterrar cosas y pueden pasar muchos días y esas cosas seguirán ahí enterradas porque nadie más que tú y yo sabremos que están ahí. La única condición era no romper el secreto, si no cualquier alumna podía venir a desenterrar lo que fuera (el tesoro, lo llamábamos). En realidad yo se lo contaba siempre a mi madre pero eso no importaba porque no había ningún peligro de que mi madre fuera a desenterrar un capuchón de bolígrafo a los arriates del patio. Eso sí, en el colegio no se lo podíamos decir a nadie no fuera a ser que Chari La Empollona o cualquiera de las repetidoras, viniese a chafarlo todo. Así que nuestras bocas quedaban selladas, bien a base de un apretón de manos, bien con una promesa o, si ese día nos sentíamos especialmente hermanas, con el conjuro:
El juego está cerrao,
con llave y candao,
quien lo abra
tiene un pecao.

Y nunca rompimos nuestra promesa, nunca sucedió que alguien se enterase de la existencia de aquel enterramiento de lealtad, de misterio, de poder, de libertad. Nos íbamos a casa, hacíamos los deberes, nos bañábamos, cenábamos y dormíamos en casas normales para que, al día siguiente, al desenterrar el capuchón, pudiésemos sentir que nuestra verdadera casa no tenía límites porque en cualquier lugar del mundo puede enterrarse algo. Igual que en el patio del colegio, en las calles de nuestra ciudad, en el parque… todo nos pertenecía porque poseíamos una promesa.

Hoy en Marrakech de nuevo tengo esa sensación de libertad. Cuando monto en un petit taxi, voy camino de D.T. y tengo que bordear los muros de la Medina que dan hacia los barrios más pobres, encuentro miles de lugares dignos de ser elegidos para enterrar una piedra. Son lugares que no pertenecen a nadie y pertenecen a todos. Por ejemplo, un rincón donde dos hiladores trenzan su hebra, cada uno agarra un extremo y una promesa, la de no soltarlo; o el borde de la calzada, donde un señor extiende su alfombra para orar; o la plaza donde por la mañana están los carros con fruta y por la noche los críos jugando al balón. La calle aquí es de todos y los charcos y la tierra y el hollín de los herreros dibujando expresiones al azar en las paredes y las palmeras siempre jóvenes y rebeldes, molestas a los constructores, amigas de quién ama la siesta callejera. Los/as marrakechís a veces duermen la siesta en plena calle, donde les pilla el sueño ¿No es eso impresionantemente bello? Cada uno de esos lugares me pertenece también a mí, por eso en Marrakech cada día vuelvo a ser niña, por eso al marchar me quedaré para siempre en esta tierra de locos y de libertad.

Ya iba tocando

No sé cómo me aguantáis. Me pongo muy intensita a veces, ya, es verdad. Y es que esta ardua tarea de salvar el mundo a veces cansa, Superman puede comprenderme.
Hoy unas cuantas buenas noticias, porque últimamente estaba la cosa pelín espesita. A ver, empezamos: a F no la operan, hay sólo que cambiarle las gafas. Ha pegado un cambiazo enorme desde que está en el centro. En tan sólo mes y medio ha aprendido a sonreír ¿No está mal, no?
Seguimos para bingo: me han dado la beca. LA-BE-CA. Te cagas… ¿En serio hay crisis? Pues dan mucha pasta para estudiar ¿No? No sabía yo que esto de ser universitaria era tan rentable. Después de 20 años estudiando en conservatorios de nuestra Europa querida, Europa de mis amores, y comiendo papas con atún porque era más barato, me doy cuenta de la discriminación que existe con los estudios no universitarios (incluso siendo superiores). Pero vamos, que hoy no os doy la vara, nada de reivindicaciones ni cabreos ni indignaciones… me han dado LA-BE-CA. Porque yo lo valgo. De todas maneras que no se crea Zapatero que lo voy a votar por esto. Vale, vale, ya me callo.
Y cómo dicen que lo bueno si breve, buena sombra le cobija, os dejo ya, no sin antes invitaros a ver este vídeo del fantástico Chaplin. Besos y sonrisas, que ya iba tocando.

Ya sólo Marruecos

Descubro por casualidad que en el orfanato D.T. los/as niños/as son castigados/as brutalmente con latigazos que se les propinan con un cinturón o un trozo de manguera.
Yo no soy una persona triste. Yo tengo sentido del humor, de verdad, lo prometo. Me gusta desordenarme en los momentos más inesperados, en las situaciones serias y estiradas. A mí me encanta desbaratar al que tengo delante o al que me lee o al que me escucha cantar. Quisiera provocar sonrisas con mi blog, pero no sé cómo reírme de un menor que sale humillado de un despacho, llorando y pensando que ha hecho algo tan terrible como para merecer una atrocidad semejante.
I. me ha dicho que me espere, espérate, ha dicho, no servirá de nada que intentemos cambiar ese tipo de cosas con prisas, no podemos hacerlo todo enseguida. Es una mentalidad antigua, en las casas también ocurre. Ya es bastante que dejen a dos occidentales estar en contacto con los niños. Dales en tu clase mucho cariño e intenta que allí las cosas sean diferentes. Si no te echarán y ya no podrás hacer ni siquiera eso.
F es mi esperanza. Si tan sólo lograse salvarla a ella. El planeta es demasiado grande, no puedo abarcarlo con mis brazos como tenía planeado, pero la existencia de F es como la esencia de la humanidad entera. Necesito hacer justicia en el rincón de nuestras vidas.
¿Es posible ser hermana/o de quién no piensa como tú?
Soy bailarina, actriz, cantante, pero ya casi no hablo de teatro. Escribo un nuevo guión, diseño mi personaje, una camisola de algodón, la cabeza: una maraña despeinada, un parche en el ojo derecho y mucha confusión en el rostro… sin darme cuenta me he vestido de F. Soy F. Ya sólo soy Marruecos.

Paralelas

Llevaba los ojos enrojecidos y un sombrero a lo Sinatra. Se tambaleaba y me dijeron que incluso dio varias cabezadas en el sillón. Es un chico joven y bastante guapo. Está ganando pasta porque conoce a casi todos los propietarios de los locales de moda de la ciudad, a los proxenetas y a los mafiosos (en Marrakech una misma persona puede y suele ejercer las tres profesiones al mismo tiempo). La noche mueve mucho dinero aquí y a él le gusta que pase por sus manos. A veces va a parar a sus bolsillos en forma de salario exagerado o propinas robadas a los/as camareros/as o a los/as músicos/as. Cuentan muchas cosas de él. Hablan de coca, de robos, de sus amistades podridas, de lo contento que está su jefe porque le llena el local todas las noches con gente que paga sin problemas por el champán. Me contaron que se va de putas y después de follárselas no les paga y las amenaza con llamar a la policía si no salen por patas rapidito de la habitación del hotel de lujo donde se encuentren. Llevaba los ojos enrojecidos, como siempre a las 9 de la noche, basta que caiga el sol, no hace falta esperar más. He venido a hacerte una propuesta de trabajo, Alicia, tenemos que hablar. Disimulo las nauseas y pienso en F.
F tiene cita con el oculista esta semana. Quizás haya que operarla. Parece una muñeca rota, con su parche en el ojo, sus gafas de cristales gruesos y la boquita sin sonrisa, desordenada y sin esmalte. Mañana voy a llamar al señor O para ver si me deja acompañarlos a la cita con el médico. Quiero montarme en el coche en el asiento de atrás, ponerle el cinturón de seguridad, tomarle de la mano y mirarla de cerca. Quiero verla para estar segura de que no es un espejismo.

Todos miran ambas cosas como si fueran independientes, como si de dos realidades paralelas, que caminan juntas sin unirse jamás, se tratase. Pero yo no puedo dejar de ver una botella de champán por cada niño descalzo, un sombrero de Sinatra por cada mujer golpeada, un monarca por cientos de miles de súbditos, un occidente inerte por un Marruecos.