Me ha ocurrido otras veces. Es como la famosa gota que colma el vaso. Llega un día en el que algo me supera y entonces mi vida da un giro de 180 grados. No sé qué forma voy a darle a esta intuición que me ha dicho hoy que he llegado al límite, pero algo tendré que hacer.
Autor: aliciamurilloruiz
"Premios Salivación Exuberante" para hombres babosos
Uníos a la iniciativa: www.actiweb.es/premiossalivacion/
Manifestación Hombres por la Igualdad
Os dejo este maravilloso vídeo que se realizó en Sevilla por iniciativa de Hombres por la Igualdad y me sumo al llamamiento que el mismo hace. Recordad: 21 de octubre manifestación de hombres contra la violencia machista.
No os perdáis el vídeo, mi marido participó y esto me llena de orgullo. Lo reconoceréis porque es el más guapo.
Ahuyéntanos este furor
Ahuyéntanos este furor from Raquel Luque on Vimeo.
No creo exagerar ni un poco al afirmar que es probablemente el proyecto escénico en el que he puesto más de mí misma y la experiencia dramática más fuerte que he vivido. Así es Bárbara: o la tomas o la dejas. Yo la tomo, me la tomo, para mí, para siempre jamás. Porque con ella no hay medias tintas, ni falta que nos hace a ninguna de las seis. Seis perras seis. Ingiriendo insultos y esputándolos en forma de alegría en un aquelarre sin precedentes, siempre al límite del peligro de la realidad. Hubo hasta quien se salió de la sala a mitad de la función con el entrecejo fruncido. Bien, bien, así me gusta.
Si piensas que exagero ven a vernos al teatro porque somos muy burras y lo del trance va completamente en serio.
Cuernos que no deberían serlo
A veces confundimos las cosas. Existe una discriminación machista en la prostitución pero no es hacia las putas sino hacia el resto de mujeres que no ejercemos ni de clientas ni de profesionales. El sexo de pago es para hombres y las mujeres podemos participar como profesionales y asumir el estigma o quedarnos en casa sosteniéndonos los cuernos y aburridas como ostras.
Esta realidad se extiende a muchísimas cuestiones sociales, por ejemplo la poligamia. Yo me pregunto ¿Por qué prohibir a los musulmanes que tomen dos esposas? En realidad si lo que realmente buscamos es igualdad lo que deberíamos hacer es aprobar tanto la poligamia y la poliandria y allá cada cual cómo se organiza en casa.
El estado no debe ser un manipulador de vidas, un castrador de deseos. Las instituciones deben estar a nuestro servicio y a mí, honestamente, me encantaría tener dos maridos. O un marido y una mujer. O que la prostitución masculina fuese más baratita, de mejor calidad, más accesible y más acorde con los deseos de las mujeres.
O que el Papa no viniera (pero eso es otro tema).
Eran maderos, ahora son porteros
Por otro lado hago notar como hemos pasado de “perroflautas” a “chabolistas”. Creo que este comunicado debe llenar a todos/as los/as indignados/as de satisfacción porque es como si los maderos dijeran: Vamos a ser todos amigos, si en realidad lleváis razón, es sólo que no tenemos ganas de currar.
En fin, lean y juzguen ustedes mismos/as:
Ojos de buey
cualquiera de un sábado corriente. Se llama ser mujer y salir de noche. Se llama miedo.
Es acudir al centro de tu barrio, ese nuevo donde te orientan muy bien acerca de la actitud que debes tomar cuando ese ex vuelva a llamarte con insistencia. Hasta el momento no te ha puesto la mano encima pero lo sabes capaz. Es meterte en un taxi para evitar la vuelta a casa, paseando tranquila por una preciosa y fresca madrugada de julio, para no poner en riesgo tu seguridad y, una vez dentro del vehículo, entablar una conversación tensa con el que conduce que cree que si vas sola y maquillada a esas horas es porque buscas con quien follar y que bien podría ser él. Entonces piensas eso de quién guarda al guarda y que quizás hubiese sido más seguro después de todo irse andando. Coger un taxi de noche no deja de ser subir a un coche con un perfecto desconocido.
Crúzate de acera si unos obreros reparan el alcantarillado de tu calle, usa sujetador aunque te estés muriendo de calor, depílate las ingles aunque te sangren, trabaja el doble para conseguir la mitad, resígnate a no alcanzar ciertas posiciones profesionales, pasea por una ciudad cuyas calles no hacen honores a sus mujeres, lee periódicos que no hablan de deporte femenino, vota a partidos que incluyen mujeres entre sus candidatos/as sólo si se ven obligados por la ley y prácticamente nunca como cabeza de listas, paga la mitad del alquiler y encárgate siempre de limpiar tú el baño, escúchate decir por profesionales de la medicina que los dolores menstruales son dolores psicológicos.
Y después de todo ello alguien te esputa que todo está ya conseguido en materia de feminismo.
Me paro a pensar en cuanta energía diaria empleo en el mero hecho ser mujer e intento imaginar cómo sería mi vida si todo ese esfuerzo pudiese emplearlo en otra cosa: en mi música, en mi hijo, en mi ocio. Pero también me doy cuenta del privilegio que supone ser la parte oprimida. Siempre ocurrió y siempre ocurrirá: el sector subyugado es el sector más vivo. Ser mujer me ha dado la oportunidad de crecer, de hacerme más fuerte, de tener miedo y poder así afrontarlo. Y así puedo decir que ni yo ni la casi totalidad de las mujeres que conozco tenemos ojos de buey. Esa mirada reside sólo en los ojos de los hombres que no ven más allá de sus testículos ¡Y son tantos!
Nafisatou Diallo
Nafisatou Diallo, siendo acosada por la prensa, intenta entrar en el coche.
Es necesario que las víctimas de las violencias sexuales dejen de ser las sometidas a juicio porque no son culpables de nada. Es imprescindible y urgente que salgan a la luz y sean atendidas por la prensa todas las violencias sexuales y no sólo aquellas cometidas por hombres poderosos. Es inexcusable que aún a día de hoy las mujeres tengamos que asumir dos violencias que parecen llegar de la mano: la sexual y el estigma social de haber sido violada.
Aún más
Fotografía de Miguel DomínguezY aún más me gusta sentirme voluptuosa, sensual, generosa y feliz sin tener dueño.



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