Los famosos cinco millones de parados/as han dado lugar (aunque quizás siempre existió y puede que un tiempo pasado fuera peor) a un estilo literario que adorna de mugre los anuncios de las páginas de búsqueda de empleo. Se nos ve el plumero. En femenino todo lo que sea quitar mierda o agradar amablemente al personal (una limpiadora, una camarera de hotel, una azafata, una dependienta…) y en masculino lo que sea de mandar o imponer (un directivo, un gerente, un coordinador de área, un jefe de departamento…). Es, el ponerse a buscar empleo, todo un deleitarse en estos recursos poético-lingüísticos que nos dejan ver, a base de sufijos, la dura realidad de esta España cañí retrógrada y machista.
Pero de todos los poemas que he estado leyendo estos días, elijo esta maravilla de la lírica (copio y pego):
«PUESTO DE RECEPCIONISTA ESPECIAL PARA HOMBRES QUE TENGAN MAS DE 30 AÑOS, QUE TENGA 2 IDIOMAS Y EXPERIENCIA EN DICHO PUESTO»
Faltas de ortografía aparte se trata, al parecer, del Hotel Sandra, sito en Alcalá de Henares. Según me aclararon por teléfono, su dueña (Dª Sandra, no podía ser de otro modo) busca un machote que desde la recepción imponga con su hombría el respeto necesario y sea capaz de velar por el bienestar y la tranquilidad del hotel en el turno de noche. Una mujer no podría, según ella.
De todo esto deduje que Dª Sandra debe sentirse muy insegura al pensar que la defensa de este país está en manos de una ministra, o quizás no lo ha pensado o quizás no piensa ¿Sabrá Dª Sandra que cada día hay más mujeres en el ejército y que España es el país que más mujeres soldados aporta a la OTAN?
En realidad no entiendo nada. Alcalá fue siempre un pueblo de chicas duras, con su cárcel femenina y su bombera, la gran Eva Araujo, primera mujer bombera de la provincia de Sevilla. Será que Dª Sandra prefiere que le apague el fuego un señor, que son los que saben de verdad manejar la manguera.
Os propongo un juego, sin ánimo de lucro, sin ánimo de cambiar las cosas, sin ánimo de ofender, sin más ánimo que el de dar un poco por culo. Enviemos este mensaje a hotelsandra@gmail.com :
“Estimada Sandra:
Le escribo para recordarle que la discriminación por cuestiones de sexo a la hora de dar un empleo es un delito en nuestro país. Sea moderna y, sobre todo, sea profesional: dele el puesto de recepcionista a la persona que más idiomas hable, a la que tenga más experiencia en el sector o, si las cuestiones de seguridad del turno de noche le preocupan, a quien tenga hecho un curso de defensa personal, pero por favor no se guíe por el tipo de genitales que el aspirante tenga entre las piernas.
Los hombres no han demostrado por el momento ser más valientes que las mujeres.
Un saludo cordial”
Nota: id avisando si lo mandáis, sobre todo si os contesta.
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