Una crisis profesional

Ellos/as han copado los despachos y, desde allí, vigilan, deciden, ordenan, pagan y distribuyen. Los edificios se erigen todopoderosos, son los templos del arte, el sueño hecho materia. Dentro, en el oscuro, dicen que se parte desde cero para crear una nueva luz, jugando a ser dioses. Y los aplausos. En los despachos también juegan los dioses a poner los precios que a veces se pagan a golpe de contribuyente y otras con favores o sexo. No voy a decir que todo sea eso pero es que lo que queda es tan poco y tan dejado a la suerte que al final es como si no existiese nada más.

Y cada día me repito aquello de el/la profesional no cobra por trabajar, al/a la profesional se le paga para que pueda realizar su trabajo. Pero también me oigo lo otro, lo de y con todo lo que yo tengo que decir ¿Me voy a quedar en casa sólo porque las mafias dirijan los teatros?

Algo bueno va a salir de esta crisis porque desde luego si no es para matarnos. Las grandes cosas siempre salieron en los peores momentos. Cuando el dinero se aleja, el ingenio está libre, deja de tener que rendir cuentas y ese es el ingrediente base de una obra de arte.

Anuncios

Si vas a comentar debes saber que: si eres hombre tendrás menos posibilidades de que te lo publique y que si me insultas o hablas con tono paternalista o faltón no tendrás ninguna. No acepto opiniones, ni consejos, soy así de chula. Adiós.

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s