Las feministas, esas que necesitan un pollazo


Taller de Maria Llopis + Go Fist Foundation 
en Feminismos Porno Punk,organizado por Beatriz Preciado en Arteleku
Desde que, hace unos días, empezó la promoción de mi taller “El Cazador cazado”, se ha avivado la llama de la misoginia en los foros machinazis del país. De nuevo empiezo a recibir amenazas, insultos, y demás vejaciones, eso sí, siempre de manera anónima. Escribir nombre y apellido bajo las líneas de expresión patriarcal parece ser una incapacidad congénita del personal (no haría falta ni registrarse en Blogger, chicos, basta escribir vuestro nombre completo al final de la amenaza, no hay excusa).

 

Por supuesto que, en general, la explicación que estas personas dan a mi militancia política es la de que necesito sexo con un macho de verdad. Expresiones del tipo “esta lo que necesita es un buen pollazo”, “si le meto la picha en la boca dejaría de hablar y así estaría más tranquila”  y otras lindezas se suceden en foros y mensajes personales que yo me cuido bien en no publicar porque opino que ya tienen bastante con las webs de las que son dueños y señores para ir a soltar mierda como para que puedan venir encima a las de las feministas a lo mismo. Tampoco publico los que “desde el respeto” niegan la discriminación sexista (¿Es posible negar el machismo y hablar desde el respeto? ¿Es posible decirle a un/a judíx que no existió el Holocausto y decírselo “desde el respeto”?).

En general casi nadie sabe lo que significa feminismo, por eso nos agreden a las feministas, porque no se han tomado la molestia de leer un puto libro sobre el tema y opinar es gratis. Tampoco observan con detenimiento. Nos llaman bolleras, estrechas, reprimidas, etc. pero nunca han asistido a una de nuestras fiestas donde el sexo, al final, no suele catalogarse y eso es muy divertido (lo sabe quien lo ha probado).

Y es que a pesar de lo que la gente cree, el sexo entre personas feministas es bastante abundante y juguetón. Personalmente lo de bollera lo asumo como condición política pero la verdad es que me tiro lo que se me ponga por delante, independientemente de su género. En mis ambientes tampoco suele ser un problema el número y, mucho me temo, que los señores foreronazis de los que hablamos solo pueden acceder a orgías como las nuestras previo pago de prostitutas, lo cual está muy bien, pero sale más caro.

Me gustan mucho los hombres feministas. Hay muy poquitos, por eso son grandes folladores, porque están muy rifados, no tienen ninguna competencia. Son una especie de bocato di cardinale. Eso me pone mucho. Que estos tíos que militan en nuestros movimientos, que renuncian a sus privilegios de hombres en la vida privada y, en la medida que les es posible, en la pública también, me ponen… me ponen mucho. Y no soy la única a la que le ocurre y me da mucha pena no poder dar ejemplos de nombres de señores feministas por este medio. Ellos son los que disfrutan de camas redondas con tres o cuatro mujeres, sueño imposible de machirulo… y lo disfrutan gratis y desde la igualdad.

En nuestras prácticas sexuales, en esas prácticas que los machicacas denominan “reprimidas”, hay de todo: sado, orgías, porno do it yourself, travestismo… los tríos ya casi nos aburren de frecuentes que son y la monogamia hace mucho que nos la venimos saltando a la torera. El hecho de que el género sea algo que ignoramos nos hace libres en la cama.

Por todo ello entenderéis que me haga sonreír más que ofenderme, el que un señor cuya vida sexual se basa en matarse a pajas viendo petardas.com, me llame reprimida.

En resumen, si quieres follar rico, búscate una amante feminista.

Mensajes que alimentan

Cosas como esta son las que me hacen seguir adelante. Gracias Ichi por compartir tu experiencia conmigo. Este es el mensaje que recibí ayer a través de Facebook:
«Hola Alicia, soy Ichi, amiga de tu hermana de la facul, nos hemos visto en varias ocasiones, bueno supongo y espero que te acuerdes de mi. Mira te escribo xq quiero decirte q sigo las cosas q haces y la lucha contra esos hombres machistas que dan su opinión a mujeres que las incomodan, en concreto. Y me refiero a esto xq me ha pasado algo así hoy. Estando en el tranvía un tipo le ha dicho a una muchacha «que guapa eres hija» común tonito tanto asqueroso y mirándola de arriba abajo y ella se ha quedado cortada y no sabia a donde mirar. Entonces yo he mirado al tipo y me ha dicho «no a ti no es» (no m lo ha dicho con desprecio sino con disculpa xq yo iba con mi marido claro y contra eso ya la cosa no esta tan clara). Bueno pues no se como me ha salido y es la primera vez q lo hago y sin pensarlo, supongo que x haber visto tu trabajo, q le he contestado «no si ya lo sé, xo vamos q no creo q ella te haya pedido tu opinión». Tomaaaaa!!!! El nota no sabia donde meterse ya le ha pedido perdón a la chavala. Y la muchacha me ha dado las gracias x lo q he hecho xq se ha sentido segura ya q le había resultado muy incomodo. Además de decirme q lo que yo he hecho es muy raro encontrarlo en las personas hoy en día. Yo le he pedido disculpas xq me estaba metiendo a lo mejor donde no m importa, xo como la he visto incomoda, sin contestar, x eso lo he hecho. Es la primera vez q lo hago y me he puesto nerviosa después, xo me siento muy bien, xq además la muchacha me ha dicho que ese gesto le ha dado fuerzas a ella. Todo esto tiene mas repercusión de la que me creía, xq no solo la he «defendido» (no se se es la palabra correcta) sino q ella ahora será mas fuerte y se lo dirá a sus amigas y tb las ayudara. Además había dos chichas jóvenes sentadas detrás mía y han soltado «ostías» , lo q tb influirá en ellas de alguna manera y tb lo contaran y la gent q están allí tb. Espero q poco a poco se vaya avanzando y no quedemos mujeres inseguras y con miedos y q todos (xq x supuesto nadie mas ha dicho nada) tomemos conciencia y actuemos. Bueno un beso y abrazo y aunq sea un poco largo esto, necesitaba contártelo. Gracias.»

¿Quieres asistir al taller?

Una vez más debo dar las gracias por el apoyo y el cariño que la gente me muestra: a menos de 24h de haber empezado la promoción del taller de autodefensa feminista «El Cazador cazado», ya son doce los colectivos interesados en programarlo.

Si vives en algunas de las ciudades del listado de abajo y te interesa asistir al taller ponte en contacto conmigo.

Mil gracias de nuevo, #somosmanada !

LISTA DE CIUDADES DONDE SE ESTÁ INTENTANDO PROGRAMAR EL TALLER:
Alicante
Barcelona
Bilbao
Cádiz
Córdoba
Granada
Londres
Murcia
Sanlúcar de Barrameda
Sevilla
Valencia
Zaragoza

Taller feminista de empoderamiento y autodefensas EL CAZADOR CAZADO


Descripción y objetivos: El taller feminista de empoderamiento y autodefensas , El Cazador Cazado, surge tras el proyecto audiovisual del mismo nombre. Se trata de un proyecto didáctico sobre la actitud de autodefensa que ayudará a las mujeres a desarrollar una actitud de reapropiación del espacio público así como herramientas para afrontar el acoso callejero a través del despertar de la agresividad femenina. No se trata de  un taller de técnicas físicas sino emocionales y psicológicas. En el taller también se tratará el tema de la sororidad y la colaboración entre mujeres para luchar contra el acoso.
Sesiones: Serán necesarias dos sesiones (mañana y tarde) de 3 h. y media cada una.
Necesidades:
-Imprescindible: un espacio discreto y tranquilo reservado exclusivamente para mujeres durante las horas que dure el taller y una pizarra.
-Opcional: material para visualizar vídeos (un ordenador con proyector).
Financiación:
-Precio por asistente: 10 €.
-Alojamiento, dietas y gastos de desplazamiento.

Vídeo de mi actuación en la Fiesta Pikara de Madrid


Da mucha sensación de poder el encontrarnos todxs: bolleras, trans, dragkings, mujeres y, en general, lxs desahuciadxs del género, en un mismo lugar. Es una sacudida de poderío que me estremece ¡Invadir un local entero para celebrar cualquier cosa que nos apetezca! ¡Maravilla! Esta vez el 2º cumpleaños de Pikara Magazine. Me gusta ver a los heteromachos, que por error entran en el lugar en cuestión, completamente incómodos, sin entender nada, en situación de ciudadanos de segunda categoría (al fin), desprendidos de sus privilegios, desorientados. No hablan ellos en esas situaciones, se limitan a tomar una copa en una esquina oscura y a salir por patas en cuanto pueden. El resto de la fiesta es en cambio toda alegría.
Se nos coló un muchacho de camisa de rayas celestes que estaba tan perdido que ni si quiera se dio cuenta de estarlo y nos preguntó qué era eso del feminismo. Unas compañeras se lo explicaron y entonces dijo con voz engolada y ofendida: yo soy podólogo, empresario y cristiano.  Le cantamos a coro #comemeelcoñoconpanbimbo y fue entonces cuando nos llamó intransigentes. Nos reímos mucho. Él menos.
Qué fiestazo, qué público, qué gente. Os dejo el vídeo de mi actuación, espero que os guste.

En respuesta a Ana Periférica


Este fin de semana yo debía estar en Córdoba presentando El Cazador Cazado, como ya anuncié en este mismo blog, pero por cuestiones de salud he tenido que cancelar el acto. Otro día reflexionamos sobre qué coño hago en la cama metida, con dolores que no aguanta ni la perra de Diana Torres en una de sus performances, y escribiendo este post. Adicción al feminismo, se llama.
Hace tiempo que debo respuesta a una entrada que publicó La Periférica en su blog y de la que os dejo el enlace. Ya he dicho muchas veces que esta no es una web de debates pero está claro que no me refiero a este tipo de intercambios de ideas. Me parece de hecho maravilloso que las feministas podamos debatir entre nosotras en espacios cibernéticos a salvo de machos. Lo que no voy a permitir nunca son conversaciones del tipo “el feminismo es igual que el machismo pero al revés” o “los hombres a los que llamas acosadores solo quieren socializar contigo”. Este blog tiene un nivel. Será bajo o alto, pero lo tiene, y lo que exijo para participar en él es que las personas partan de una idea de igualdad.
En fin, a lo que iba. Querida Periférica, ahora que estoy enferma y que (más o menos)  me libro de mis labores de cuidadora, tengo por fin tiempo para decirte esto: me gusta mucho cuando se parte del ideal de belleza femenino propuesto por el patriarcado para simbolizar la agresividad o la disconformidad. Una mujer con la cabeza rapada y piercings en las cejas es más respetada en un espacio público, pero la mayoría de las mujeres que conozco no se identifican con ese tipo de imagen y el resultado es que al final piensan: «para poder defenderse de una agresión hay que ser un tipo de mujer demasiado diferente a la que soy yo» o “para que el juicio que los demás tienen sobre mi cuerpo no me afecte tendría que ser una persona diferente a la que soy”. Me gusta la idea de una mujer con tacones altos y minifalda hostiando a un baboso porque creo que el valor no se lleva en la cresta, se lleva en el corazón. Quizás por eso también continúe vistiéndome así, con el pelo largo y en plan tradicional. Me gusta el factor sorpresa. A las punkies no las acosan por la calle porque su aspecto las protege. A mí mi aspecto me hace parecer indefensa. Y yo quiero reivindicar la libertad de vestirme como me salga del coño. Por eso este tipo de campañas en las que aparecen mujeres blancas limpitas me parecen muy efectivas, porque van dirigidas a mujeres blancas limpitas, que parecen muy vulnerables y muy correctas y que yo quiero que dejen de parecerlo a ojos de la masa de machos que inunda mi ciudad.
No sé si la liberación de la mujer consiste en romper con todo lo establecido por el patriarcado de un solo plumazo o si es mucho más revolucionario exigir a la sociedad que nos dé el tiempo que necesitamos, las generaciones que sean precisas, las décadas que nosotras creamos oportunas, para que podamos liberarnos de todas las represiones que el patriarcado ha ido tatuando en nuestros subconscientes. Me fascina lo subversivo de imponer la feminidad tradicional como modo de violencia en lugar de adoptar lo masculino como defensa. Y al mismo tiempo me fascina romper con cánones estéticos establecidos sólo de forma parcial, mucho más que de forma total. No digo que sea la única manera ni la mejor, digo que es la que más me gusta a mí.
Ya está, solo quería decir eso. Besos, reina mora.

A propósito del Día internacional contra la violencia hacia la mujer



El terrorismo machista es fruto de la frustración del macho ante la valentía de las mujeres. Es el miedo a que el poder de la subyugada emerja y haga evidente la flaqueza y la estupidez del que somete. Todo el mundo lo sabe y por eso me preguntan ¿no te da miedo grabar esos vídeos?.

No.

Basta el impulso. Todo está dentro de nosotras, todo: el valor, la decisión de defendernos o bajar la cabeza, la alegría, la rabia, todo. Todo está dentro de nosotras.Subamos los peldaños de dos en dos. Yo subo el de emerger y también el de no dar tiempo si quiera a que el papanatas que tengo enfrente sea capaz de usar el medio cerebro que tiene. 

El terrorismo machista es fruto de la frustración del macho ante la valentía de las mujeres. Pero la autodefensa feminista es la aniquilación sistémica de cualquier intento del macho de materializar su miedo en forma de agresión.