Marruecos de andar por casa

Nos llaman valientes, a David y a mí, también inconscientes y se me hace de lo más raro. Dicen que una niña adoptada de diez años es demasiado grande, que un país en dictadura es demasiado castrante, que una profesión bonita casi no es un trabajo. Y tienen razón en todo, pero cada mañana David y yo nos despertamos a la voz de mando del tirano de Iván que pide guerra, leche, energia e ir al cole. No hay tiempo para pensar mucho, unos cuantos besos y el día comienza. Y hay que ir a hablar con el contable y pagar la factura de la electricidad. Si es lunes preparar la clase, si es martes preparar la cena, si es miércoles ver a F y a los demás, si es jueves ensayar, si es viernes o sábado cantar. Cantar para los ricos, cantar sólo para mí, cerrar los ojos y salir volando del recinto con las piscinas de luces violáceas, alejarme de las putas enfundadas en sus trajes de falso Armani, del perfume a ambientador caro y pestoso, de lo peor de Francia… ya no estoy, soy sólo aire que vibra y ya no hay adolescentes esnifando cola en la puerta del hotel, ni H de 12 años trabajando en la tienda de comestibles a cambio de propinas, ni T que quiere ir al cole y su padre no lo deja… hay, entonces, sólo voz. Y ese es el único momento en el que mi vida se parece a la de un superheroe, el único momento en el que me elevo del suelo. Por lo demás, Marruecos es cotidiano, en serio.

Despertares

Aguafuerte y aguatinta de Ana Matías

F sueña constantemente y las únicas cosas que le hacen salir de ese sueño son la compañía de sus amigas o las muestras de cariño de cualquier persona, en especial la de sus cuidadores/as. Si no se dan esas dos circunstancias F permanece ausente, la mirada perdida y confusa dirigida a la nada. Cuando las maestras reclamamos su atención, su rostro describe un desgarrador debate interno entre una F que quiere evadirse y la otra que se esfuerza por aprender, por relacionarse, por comprender el caos que significa para ella este mundo.

Ayer Mme. T, que sabe lo del proceso de adopción, coló a F en mi clase. Me guiñó un ojo y la hizo entrar. La experiencia me ayudó mucho porque no tuve más remedio que tratarla como a una más y mi objetivo personal en estos momentos es el de no hacerme ilusiones. Yo, como ella, también tiendo a la evasión de la realidad, que en esta ocasión no es otra que muchas posibilidades de que la adopción no se lleve a cabo.

Hemos construido unas maracas preciosas con latas de refrescos. Pedí que cada niño hiciese un dibujo para decorarla. F usó un solo rotulador, de color marrón. Dibujó una pequeña figura, que al principio me pareció algo así como un bichito o una mariposa, pero que resultó ser una niña pequeña. La figura estaba rodeada de una flor y decenas de objetos sin forma precisa. Le pregunté qué eran y, según la traductora, F no pudo explicarlo, no lo sabía exactamente aun habiéndolos dibujado ella misma.

Creo que F vive en algún sitio que no es DT, ni Marrakech, ni la Tierra. No vive en nuestro mundo porque nuestro mundo la asusta y la confunde. Simplemente no lo entiende, no identifica las cosas que hay en él como propias. Pero nuestro mundo también le fascina y esa es mi esperanza y la de todos/as los/as que la queremos. No sé si logrará despertar algún día pero desde mi punto de vista sólo con la adopción tiene alguna posibilidad de hacerlo.

Dictado del príncipe saudí, de sus cinco putas y de cómo toda la corte aplaudió

El blog se me escribe solo. De veras gracias a los que me decís que os gusta, a todos/as los/as lectores/as fieles, pero el mérito es de la vida, yo sólo copio y pego. Una vez me dijo Jesús Conde que cuando hay carencia de inspiración podemos hacer dos cosas: o ponernos a trabajar duro o irnos de viaje. Marruecos me dicta. Ayer mismo entró en el lugar donde trabajo un príncipe saudí con su corte de putas y su rebaño de pelotas. Al salir pagó una cuenta de más de medio millón de las viejas pesetas. Yo copiaba, copiaba, copiaba y recopilaba en mi memoria para al llegar a casa contaros de las curvas, las de las barriguitas de ellos y las de las caderas de ellas. Era imposible no mirarlos/as, me podía la curiosidad.

Cuántas vidas diferentes, cuántas visiones del mundo, cuántas justicias, cuántos calidoscopios… me pasan delante cada día, en el supermercado, en los suburbios, en los hoteles 5 estrellas deluxe, en los orfanatos, en el aire, en la historia, en los periódicos, en internet. Yo quiero comprenderlo todo, pero no se puede.

El khol pakistaní nos toma el pelo, es el efecto boliwood que te atraviesa y te dice que esos, son los únicos ojos. Nunca vi mujeres más bellas, eso me hizo el khol. Bebían alrededor de la mesa y de él, porque sólo él hablaba. Uno de los señores de barriga curva se levantó a acomodarle los cojines. Al final de cada estándar todos aplaudían enérgicamente porque él había decidido que yo cantaba muy bien. Los paseos al baño de las mujeres petrificaban el ambiente porque realmente ese kohl, las intensas matas de pelo negro hasta el culo y toda esa carne abundante tan bien meneada, hacía que todos/as los/as presentes no pudiésemos más que suspirar y soñar.

Un viejo refrán dice: el cliente saudí, el proxeneta libanés y la puta marroquí.

¿A que se me escribe solo?

Gracias Emiliano, Patricia, Pablo, Manuel, Nati, Fernando, Montse, Sara, Begoña, Jaime y María

¡Hoy cerramos y celebramos la primera recogida de ayuda del año! Eso sí, no sin antes agradecer la entrega a todos los que habéis colaborado.
A medida que esta iniciativa solidaria, prácticamente doméstica, va yendo adelante, me voy convenciendo de dos máximas: la primera, que este mundo tiene demasiados problemas como para que yo vaya a verlo arreglado antes de irme al otro y, la segunda, que a pesar de ello cada pequeño gesto, si está realizado en la dirección correcta, supone en sí un motivo para creer que éste es un planeta bello en el que vale la pena estar.
Os informo un poco sobre la repartición de las cosas y los fondos:
-ROPA, ZAPATOS Y BIBERONES: Se donarán a dos familias y al orfanato de I. El fin de semana entregaremos todo personalmente con la ayuda de Amanda.
-MATERIAL ESCOLAR: Se le dará uso en el taller de Teatro y Música que imparto en el orfanato D.T. Si a final del curso sobran rotuladores, libretas o lo que sea, los dejaremos allí.
-EL DINERITO: Se comprará queso y pañuelos de papel para el orfanato de I. a excepción de la aportación de Begoña que será gestionada por el orfanato directamente.
-LOS CARAMELOS: Los dejé en D.T. el miércoles pasado.
Os recuerdo que el orfanato I. es el de los pequeños (de 0 a 6 años, aunque también hay algún chico mayor con retraso) mientras que el de D.T. es el de los más mayores (de 7 a edad universitaria).
Un agradecimiento personal a Jaime y a María, ellos saben por qué.

Y con esto y un bizcocho cerramos la primera recogida del 2010 y… ¡Abrimos la siguiente! A los que tengáis previsto visitar Marrakech, seáis conocidos o desconocidos, ya sabéis que poniéndoos en contacto con nosotros podréis hacer llegar ayuda humanitaria a varios centros de acogida de menores. Para cualquier consulta no dudéis en escribirme.

Un saludo y gracias de nuevo a todos.

Otra tarde en el centro de acogida D.T.

Hoy nos hemos pintado caritas en las palmas de las manos y los dedos eran los pelos. Creo que los/as niños/as son los/as mejores artistas plásticos que existen. Es impresionante la expresividad que han conseguido con estas sencillas marionetas de mano. Nos hemos divertido muchísimo. Una sábana estirada ha hecho las veces de teatrillo de títeres y ellos mismos han inventado el guión. Han demostrado una capacidad enorme para dramatizar cambiando las voces y se han reído un montón que, a fin de cuentas, es mi objetivo principal.
Después de la clase he visto a F. Cada día que voy allí hay una parte de mí que quiere huir rapidito, para no encontrársela. La otra parte sin embargo está deseando abrazarla. Soy muy consciente de las dificultades a las que vamos a enfrentarnos tanto si la adopción va a delante como si no. Ahora nos separa una montaña de documentos, burocracia y más burocracia, mi corazón hacia adelante y mi razón hacia atrás, huyendo por los jardines de D.T. hacia la puerta. ¿Se puede frenar el amor? Tú ya la has adoptado me dice David, y tiene razón. Intento imaginarme el futuro y pienso que caben sólo dos posibilidades: que F. llegue a ser mi hija (su habitación, su ropa en el armario junto a la de Iván…) o que no. Pero F nunca será un recuerdo para mí, una hija que no tuve, ni un aborto, ni un proyecto inacabado. Yo ya la he adoptado, David tiene razón. Si las cosas no salen como deben yo seré entonces una especie de madre platónica y F mi hija en las ideas, para siempre.
Me ha dado por rezar… a estas alturas, lo que es la vida. To se pega, que dicen en mi tierra. Y es que cuando me voy a dormir y me paro a pensar en todo lo que hago durante el día para intentar que mi vida lleve el rumbo que me gustaría, entonces me acuerdo de Lennon: La vida es lo que te va sucediendo mientras estás ocupado haciendo planes. Pero es que, Johnny, hay cosas que no puedo, bajo ningún concepto, dejárselas al azar, por eso últimamente le doy la vara a Alá.
Nunca he deseado nada con más fuerza.
He hablado con Mme. T., si la niña necesita cualquier cosa hágamelo saber, claro que necesita, todas necesitan, hacen falta zapatos y bragas con urgencia. Pero yo no puedo llevar un par de zapatos a F porque no tengo dinero para comprar 50 pares más para sus compañeras.
F sonríe y su sonrisa brilla de una manera especial porque es una sonrisa nueva, recién estrenada. Ha sabido que le vamos a traer sus nuevas gafas ¿Son bonitas? Preciosas, ya verás, vas a estar guapísima.

Consejos para no convertirse en un turista ceporro en Marrakech

Si tenéis pensado visitar Marrakech quizás os interese saber que, a pesar de que el boom turístico ha significado un gran cambio para la economía de la ciudad, cada vez son más las diferencias económicas entre clases. Las situaciones de injusticias sociales son, en gran medida, hijas del impacto de un turismo que parece no querer ver lo que está ocurriendo. Os dejo una serie de consejos básicos para que vuestra visita sea lo más positiva posible:
-TURISMO SEXUAL. A este asunto me gustaría dedicarle un artículo aparte porque el tema realmente lo merece. Resumiendo mucho os comento sólo un par de cositas importantísimas. La primera y principal: el uso del preservativo es imprescindible tanto si pagáis como si no pagáis por el sexo. África es uno de los continentes más castigados por la plaga, así que ojo. En segundo lugar: no os dejéis engañar por los nombres. En Marrakech se llama prostitución de lujo a una prostitución sometida a las reglas de las mafias y de la policía corrupta donde los beneficios van a parar a los intermediarios y los riegos a las putas y a los chaperos. Más adelante escribiré sobre ello detalladamente.
-DERROCHE DE AGUA. No frecuentéis lugares donde se derrocha el agua (campos de golf, piscinas poco aprovechadas a las que no tengan acceso más que una élite) y ahorrad en vuestras duchas y aseo personal en general. La población turística consume 12 veces más agua que la residente en Marrakech. La sequía hace que el agua aquí sea infinitamente más valiosa que en Europa.
-LAS LIMOSNAS. Son un arma de doble filo. Si se trata de menores es preferible que les deis comida, ropa o material escolar porque en muchos casos los/as padres/madres los utilizan para recaudar dinero. Estos críos/as vagan todo el día por la calle y no son escolarizados/as porque a corto plazo salen más rentables como pedigüeños. Si se trata de ancianos/as o adultos/as enfermos la cosa es diferente. En Marruecos casi no hay ayudas estatales para pagar pensiones y esa gente depende de la generosidad de los demás.
-LAS PROPINAS. El sueldo mínimo legal en Marruecos es de 190 € mensuales. Del ilegal ni hablamos. De las situaciones de explotación, acoso, sexismo y maltrato laboral tampoco vamos a hablar. No os engañéis: si una habitación en un hotel de lujo sale tan baratita, si los vuelos están tirados de precio, es porque alguien se está aprovechando de alguien. Dejad buenas propinas, aquí hay familias enteras que viven de ellas.
-ELECCIÓN DEL HOTEL. A este asunto también le dedicaré otro artículo porque es demasiado complicado y extenso. Por ahora sólo una pequeña máxima para que huyáis de los peores sitios: a mayor lujo, mayor explotación. De todas maneras también entre los baratitos hay de todo.

-ACCIÓN SOCIAL. Existen muchísimas asociaciones en la ciudad a las que podéis dirigiros para hacer aportaciones económicas, llevar ropa o medicinas o, simplemente, pasar una mañana trabajando activamente con ellos. Si queréis información más amplia sobre dónde dirigiros, por favor no dudéis en poneos en contacto conmigo.

Ya sólo Marruecos

Descubro por casualidad que en el orfanato D.T. los/as niños/as son castigados/as brutalmente con latigazos que se les propinan con un cinturón o un trozo de manguera.
Yo no soy una persona triste. Yo tengo sentido del humor, de verdad, lo prometo. Me gusta desordenarme en los momentos más inesperados, en las situaciones serias y estiradas. A mí me encanta desbaratar al que tengo delante o al que me lee o al que me escucha cantar. Quisiera provocar sonrisas con mi blog, pero no sé cómo reírme de un menor que sale humillado de un despacho, llorando y pensando que ha hecho algo tan terrible como para merecer una atrocidad semejante.
I. me ha dicho que me espere, espérate, ha dicho, no servirá de nada que intentemos cambiar ese tipo de cosas con prisas, no podemos hacerlo todo enseguida. Es una mentalidad antigua, en las casas también ocurre. Ya es bastante que dejen a dos occidentales estar en contacto con los niños. Dales en tu clase mucho cariño e intenta que allí las cosas sean diferentes. Si no te echarán y ya no podrás hacer ni siquiera eso.
F es mi esperanza. Si tan sólo lograse salvarla a ella. El planeta es demasiado grande, no puedo abarcarlo con mis brazos como tenía planeado, pero la existencia de F es como la esencia de la humanidad entera. Necesito hacer justicia en el rincón de nuestras vidas.
¿Es posible ser hermana/o de quién no piensa como tú?
Soy bailarina, actriz, cantante, pero ya casi no hablo de teatro. Escribo un nuevo guión, diseño mi personaje, una camisola de algodón, la cabeza: una maraña despeinada, un parche en el ojo derecho y mucha confusión en el rostro… sin darme cuenta me he vestido de F. Soy F. Ya sólo soy Marruecos.

Paralelas

Llevaba los ojos enrojecidos y un sombrero a lo Sinatra. Se tambaleaba y me dijeron que incluso dio varias cabezadas en el sillón. Es un chico joven y bastante guapo. Está ganando pasta porque conoce a casi todos los propietarios de los locales de moda de la ciudad, a los proxenetas y a los mafiosos (en Marrakech una misma persona puede y suele ejercer las tres profesiones al mismo tiempo). La noche mueve mucho dinero aquí y a él le gusta que pase por sus manos. A veces va a parar a sus bolsillos en forma de salario exagerado o propinas robadas a los/as camareros/as o a los/as músicos/as. Cuentan muchas cosas de él. Hablan de coca, de robos, de sus amistades podridas, de lo contento que está su jefe porque le llena el local todas las noches con gente que paga sin problemas por el champán. Me contaron que se va de putas y después de follárselas no les paga y las amenaza con llamar a la policía si no salen por patas rapidito de la habitación del hotel de lujo donde se encuentren. Llevaba los ojos enrojecidos, como siempre a las 9 de la noche, basta que caiga el sol, no hace falta esperar más. He venido a hacerte una propuesta de trabajo, Alicia, tenemos que hablar. Disimulo las nauseas y pienso en F.
F tiene cita con el oculista esta semana. Quizás haya que operarla. Parece una muñeca rota, con su parche en el ojo, sus gafas de cristales gruesos y la boquita sin sonrisa, desordenada y sin esmalte. Mañana voy a llamar al señor O para ver si me deja acompañarlos a la cita con el médico. Quiero montarme en el coche en el asiento de atrás, ponerle el cinturón de seguridad, tomarle de la mano y mirarla de cerca. Quiero verla para estar segura de que no es un espejismo.

Todos miran ambas cosas como si fueran independientes, como si de dos realidades paralelas, que caminan juntas sin unirse jamás, se tratase. Pero yo no puedo dejar de ver una botella de champán por cada niño descalzo, un sombrero de Sinatra por cada mujer golpeada, un monarca por cientos de miles de súbditos, un occidente inerte por un Marruecos.